Pollo a la curveza

Buenas a todos. Esta sencilla receta empieza por tener unos ingredientes basicos y baratos:

  • media docena de muslitos de pollo.
  • una cebolla mediana
  • un diete de ajo
  • curry
  • una cerveza cualquiera (20-25 cl, si es de 33 no pasa nada)
  • aceite
  • sal


Lo primero es poner una sartén a calentar con el aceite, un par de chorretones. Mientras se calienta el fuego limpiamos un poquito los muslos de pollo, le quitamos algua pluma que pueda tener y el exceso de piel, que tiene casi toda la grasa, y la grasa es mala, mu mala. Una vez tengamos el aceite caliente ponemos con cuidado los muslitos a dorar. Los marcamos, que significa que los tostamos bien, hasta que se queden doraditos por los cuatro costados. Cuando estén bien echos los apartamos a un plato.

Siguiente paso. Bajamos el fuego a la mitad, más o menos, y apartamos la sarten mientras picamos la cebolla al gusto. Al gusto significa que si nos gusta encontrar cachos de cebolla en las salsas la dejamos grande, estilo juliana, y si sois como yo que no os gusta demasiado encontraros la cebolla, pues la picáis lo mas fino y pequeño posible. Una vez este picada la echamos al mismo aceite del pollo y dejamos que se haga hasta que quede semi-trasparente. Mientras esto ocurre echamos el ajo picado también al gusto. Sazonamos con un poco de sal, y echamos curry al gusto. Como esto no es pollo al curry, sino a al curveza, no conviene pasarse.

Hay que tener paciencia en este paso, lo ideal es que la cebolla se potxe bien, que quede bien transparente y coja ese color doradillo del aceite, pero con cuidado que no se queme el ajo, que amarga. Lo siguiente es sencillo, volver a poner los muslitos sobre la cebolla, sazonarlos al gusto, y a continuación verter parte de la cerveza en la sartén. En este momento tenemos dos opciones, podemos dar un trago a la cerveza y verter el resto, o podemos verter el resto directamente. recordad siempre antes de tomar la decisión, si bebes, no conduzcas (traducido al argot cocinillas: si bebes, no piques cebolla). Echamos un poco de agua y subimos el fuego a tope.

Ahora solo queda esperar que la salsa se reduzca y quede ligeramente gelatinosa, y listo.

Recomendación personal del txef: Si soléis comer de tupper, podéis acompañar el plato con un arroz blanco que hará de guarnición, y os servirá para poder disfrutar de la salsa que queda cuando hayáis acabado con el pollo. Os aseguro que esta delicioso, y no os dará tanta rabia si se os ha olvidado el pan en casa.

On egin y hasta la próxima.

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