Contramuslo de Pollo gratinado

Esta receta es bastante sencilla, económica, y no mancharemos casi nada. Para hacer un plato exquisito para dos solo necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • 4 contramuslos de pollo
  • 1 berenjena
  • 1/2 cebolla
  • queso
  • sal y aceite

Si comprais los contramuslos deshuesados, si no es así podeis deshuesarlos vosotros mismos con un cuchillo. El modo sencillo de hacerlo es hacer un corte a la carne en su parte mas cercana al hueso transversalmente. Después seguiremos cortando la carne que queda peguada al hueso, intentando dejar la menor cantidad posible en este. Y así hasta dar toda la vuelta y sacarlo limpiamente. El resultado es una especie de filete de pollo gordo, de aspecto algo más sucio que una pechuga, pero más tierno y sabroso. Una vez que tengamos los contramuslos deshuesados toca marcarlos en una sartén o una plancha con un poco de aceite. No le echéis la sal todavía, ya sazonaremos más adelante. Es preferible marcarlo bien por ambos lados extendiéndolo al máximo, dejándolo bien tostadito y que cojo un tono dorado sabrosón.

El siguiente paso es más sencillo aún. Precalentamsos el horno, con 180 grados basta. Cortamos rodajas de berenjena de un dedo de grosor, gorditas, mínimo una por cada contramuslo, pero si os sobra alguna no os preocupéis. Cortamos también la media cebolla en pedazos o rodajas grandes, de tamaño algo menor que el grosor de la berenjena y hacemos que se suelten un poco las capas. Cogemos el queso y cortamos lonchas. Aquí el grosor depende de cada cual, pero conviene no hacerlas muy gordas, y tampoco tan finas como un tranchete. Reservad un poco para rallarlo despues. Tampoco que sean muy grandes, del mismo tamaño que los contramuslos y las rodajas de berenjena.

En una bandeja de horno hacemos una cama de berenjena, intentemos no amontonar la Berenjena, que quede una sola capa. Sazonamos al gusto. Encima pondremos las lonchas de queso y encima los contramuslos. Dejad el lado mas «bonito» en la parte superior, y el feo pegando con el queso. Sazonamos al gusto, con hacerlo por el lado superior debería bastar, pero si el queso elegido es algo soso podéis hacerlo por el lado inferior antes de colocarlo. Por ultimo llenad los huecos de la bandeja con trozos de cebolla, y cubrimos el pollo con queso rallado. Puede ser del mismo tipo que el que hemos puesto sobre las berenjenas, o podemos darle un toque diferente utilizando una mezcla de quesos, o algún trozo de cuña que nos sobre por el frigorífico.

Listo, solo queda meterlo en el horno tiempo suficiente para que el queso de arriba se gratine, y el pollo y la berenjena se cocinen bien. El resultado es un plato completo, con algo de verduras, un poco de carne (barata además), y un toque cremoso del queso semifundido.

Trucos y mejoras

La cebolla actúa básicamente de guarnición, si queremos variar un poco la receta podemos añadir alguna verdura mas, o saltear la cebolla en el aceite que ha dejado la sartén al dorar el pollo en vez de asarlo. Podemos poner alcachofas frescas con la berenjena, o tacos de calabacín. Si nos ponemos en plan clásico siempre nos quedaran unas patatas al horno, pero cuidado, que estas tardan más en asarse.

Por ultimo, podemos darle un toque exótico añadiendo alguna especia a al verdura y el pollo justo antes de asarlo. Personalmente lo veo un plato más de pueblo, de la huerta del aita (o de algún aita navarro con alcachofas y berenjenas), que incluso se podría hacer a la brasa, pero yo lo dejo caer, ya me contareis como le cae un toque de cilantro.

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